Alexis Márquez Rodríguez saca el diccionario para decir que Primero Justicia y Javu no son fascistas

Alexis Márquez Rodríguez es un reconocido crítico literario que no soporta el término o el adjetivo 'fascista' acuñado por ganados méritos y calificación a los militantes del oposicionismo en Venezuela. Frescas están todavía las violentas acciones atribuidas al partido Primero Justicia y a la organización Javu con un saldo trágico -hasta ahora- de diez personas muertas, casas y centros de salud incendiadas además de muchos funcionarios hostigados por turbas enloquecidas, una vez conocidos los resultados electorales anunciados por el CNE el pasado 14 de abril, recordando las razzias realizadas por los nazis contra comunidades judías en la Alemania de los años treinta del siglo pasado.

Alexis Márquez no termina de digerir la descarga de acusaciones contra las bandas del fascismo criollo y para aclarar el panorama semántico desempolva un diccionario de su biblioteca y nos escribe un artículo (“Fascista”. Últimas Noticias. 21-4-2013) donde explica, aclara y devela que no pueden ser fascistas esos muchachos de Primero Justicia y de Javu porque, primero, para serlo debían de haber nacido en Italia y coincidir existencial y políticamente en los mismos años del dictador Benito Mussolini, creador del fascismo militante.

“Profundizando”, el conocido escritor de El Nacional nos aclara: Fascista es el partidario del fascismo; definición a la cual el Drae agrega: "Excesivamente autoritario". “Fascismo, a su vez es un movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial”, concluye y remata la aclaratoria: “No es, pues, acertada la calificación de 'fascista' que suele hacerse entre nosotros, a veces indiscriminadamente, para definir la conducta de los contrarios”, explica Márquez tratándonos de decir que los muchachos de Primero Justicia y de Javu nacieron en Venezuela.

Aclarado el tema desde la semántica y resuelta la nacionalidad del término en cuestión, de ninguna manera los jefes de Primero Justicia pueden ser ubicados ideológicamente en el fascismo, porque además -dice Alexis Márquez Rodríguez-: “la palabra italiana 'fascismo' deriva de la latina 'fasces', que era un haz de varillas amarradas alrededor de un hacha que solían llevar ciertos funcionarios romanos”.

Resuelto entonces el problema desde la profundidad del diccionario del conocido académico, ni Julio Borges, Leopoldo López, ni el mismo Capriles Radonski son fachos, pues no están ellos atados a ese “haz de varillas amarradas”, ni son “funcionarios romanos” de la época.

“Es indudable que la mayoría de las veces tal calificación se hace con total desconocimiento del significado de las palabra 'fascismo' y 'fascista', no usándolas dentro de su valor doctrinario, sino más bien como ofensa o denuesto”, nos espeta el profesor.

Para el articulista de Tal Cual, El Nacional y Últimas Noticias, la conducta, las expresiones de xenofobia anticubana, de racismo y clasismo -tan común en el discurso opositor- carecen de “valor doctrinario”. Así, para este especialista en el tema del realismo mágico literario, esa masa partidaria de los actuales dirigentes de la MUD, a su vez, apoyados desde los altos círculos del Partido Republicano de los Estados Unidos, del Partido Popular de España, del paramilitarismo de Álvaro Uribe en Colombia y toda la red ultraderechista latinoamericana encabezada por Mario Vargas Llosa, no tienen afinidad ideológica.

Que un militante de Primero Justicia mate a un chavista, sólo por ser chavista no representa ningún valor doctrinario para Alexis Márquez Rodríguez. Tampoco es fascismo ideológico el que unas señoras salgan con imágenes de la virgen de Fátima para que protejan a sus muchachos saliendo a incendiar casas. No es fascismo las expresiones de resentimiento de los antichavistas publicadas diariamente en sitios webs como Noticias24 y La Patilla. No es fascismo la descarga de odio que los tuiteros hacen contra un grupo de artistas que han expresado su apoyo al chavismo. No es fascismo para Alexis Márquez Rodríguez el que los diarios venezolanos hayan silenciado los asesinatos y demás desmanes causados en las guarimbas oposicionistas. No es fascismo que predicadores sionistas divulguen mensajes de guerra contra Venezuela apoyados en citas bíblicas.

Tampoco es fascismo el sentimiento xenófobo y la caza a muerte a los médicos cubanos. Tampoco la histeria colectiva desatada en las ciudades venezolanas desde que el candidato perdedor lanzara sus huestes a descargar su iracundia en unas violentas acciones que retrotraen a las pandillas nazis saliendo a degollar judíos en la recordada Noche de los cristales rotos, (La Kristallnacht), aquellas acciones de muerte y destrucción contra personas, casas, escuelas, hospitales, sinagogas y comercios de la comunidad judía alemana, protagonizadas por las bandas armadas del partido Nazi (¿Primero Justicia?), comandadas y dirigidas por el célebre propagandista Joseph Goebbels (¿JJ Rendón pensaste?).

La derecha venezolana no puede quitarse de encima la similitud con La Kristallnacht nazi. Alexis Márquez Rodríguez está conciente de que el antichavismo transita en el abismo del fascismo. Está conciente de sus discursos, de sus trajes negros y del peligro que se cierne contra la nación si esta energía política avanza más allá de la Plaza Altamira y de Globovisión. No use pues su real diccionario profesor Márquez como si el fascismo de Primero Justicia fuese un error gramatical que pueda corregirse con una sencilla limpieza en un manchado traje oscuro.

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