Aquí nadie recula ...¡Carajo..!

La partida física del Comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías ha golpeado fuerte y ha provocado dolor profundo en el pueblo revolucionario, pero esa pena, ese dolor, esas lágrimas no han aflojado el compromiso del pueblo con su líder y eso hace que el sufrimiento se convierta en fortaleza. Como dijo Alí Primera en su homenaje al grupo Madera: “Solo se mojaron y en la orilla están, secándose al sol pronto sonaran. La amargura pasa y la alegría y amor que nos contagió el Comandante vuelve a dominar los espacios, para ir con más empuje a profundizar las luchas para construir el socialismo y el Estado Comunal, para que la derecha nunca más vuelva a tener posibilidades de traicionar el pensamiento bolivariano.

Los millones de corazones se aflojaron y las lágrimas fluyeron al conocerse la infausta noticia del viaje del Comandante. Pero repuestos de la sorpresa, del estupor, el llanto que por instantes ablandó a esos corazones, se secó y el temple revolucionario volvió a apoderarse del escenario y en todos y cada uno volvió a palpitar el ímpetu, que siempre acompañó al “Arañero de Sabaneta” y que sembró por siempre en el alma del pueblo. Quienes se sintieron abatidos, secaron sus lágrimas, sacaron el pecho y con inquebrantable decisión guerrera se preguntaron..¿Que me está pasando? El Comandante Chávez está vivo aquí y en todos los corazones nobles, solidarios, revolucionarios y patriotas del mundo. ¿Entonces por que llorarlo? Él no ha muerto, él renunció a su vida individual, para perpetuarse en la vida del colectivo. Todos somos portadores del corazón que Chávez entregó a la Patria Grande. No es hora de aflojar, por el contrario es hora, es el momento de apretar, de templar el acero de nuestras conciencias para enfrentar las amenazas que se nos vienen encima, tanto del exterior, como de manera endógena. Ya suenan los cantos de sirenas, tratando de ablandar el oído del camarada Nicolás Maduro, a quien el Comandante Hugo Chávez, en su premonitoria despedida, dejó como responsable de continuar adelante, mientras él estuviera impedido de asumir las riendas de la patria y presintiendo lo que podría ocurrir, nos pidió a todos apoyo y lealtad a su designado, para que continuara al frente del gobierno del pueblo fortaleciendo la institucionalidad revolucionaria y el piso del socialismo del Siglo XXI.

La canalla mediática ya está desbordada ya está arreciando su campaña y a partir del lunes venidero estará más activa. Las voces hipócritas que por un cumplido ante la sociedad enviaron mensajes de solidaridad a la gran familia mundial del Comandante Chávez, se tornarán tal como son, agresivas, desconsideradas, inhumanas, calumniadoras y desestabilizadoras, para ver si por un descuido nuestro logran pescar en rio revuelto y crear expectativas en quienes todavía creen en ellos, a cerca del momento de revertir los logros de la revolución y regresar a la IV República, con su “democracia representativa”, con el regreso de los banqueros, especuladores y terroristas, delincuentes habituales que hoy celebran la desaparición física del líder, allá en la ulcerada gusanera miamera, con los canales FOX, CNN y demás tuberías cloacales con sus repetidoras en Venezuela, América, Europa, Asia y África, proyectando sus grotescas borracheras, como actos de “patriotismo”.

Pero paralelamente a ese estercolero mediático, que el pueblo venezolano, rechaza e ignora, vendrá la táctica de la Zanahoria. Vendrán los halagos, las alabanzas a nuestra revolución a su comandante, pero poniendo por delante los “sanos deseos de empezar de nuevo, unas relaciones de amistad, confianza y lealtad” con la República Bolivariana de Venezuela, porque ya es tiempo de olvidar “algunos malos entendidos” y seguramente hasta disculpas presentaran. Ya el relacionista público del complejo militar, industrial y comunicacional, que pisotea al pueblo norteamericano y que pretende erigirse en gendarme del universo, asomó su dulce veneno en unas declaraciones ofrecidas apenas se conoció el deceso del presidente, divulgando la voluntad de su país de reiniciar con Venezuela unas relaciones de amistad y de respeto, mientras el gobierno bolivariano, a través del Vicepresidente Ejecutivo Nicolás Maduro, anunciaba la expulsión de nuestro territorio, de dos espías, conspiradores contra la patria, que fungían como agregados militares de la embajada gringa en Caracas. No faltarán, quienes en plan de amigos se acerquen a Nicolás Maduro, a darle consejos que no les ha pedido, como lo hizo Luis Miquilena con el Presidente Chávez, cuando tomó la decisión de poner bajo control del Estado a PDVSA, advirtiéndole que no lo hiciera, si quería seguir gobernando. Esa precisamente es la treta más peligrosa contra la que debemos decretar alerta roja, para evitar las sorpresas, porque esa zanahoria está tan envenenada, como la atención que en algún momento le hicieron a nuestro líder, sabrás nadie, en que latitud, para envenenar su joven humanidad y sacarlo del juego, como si los ideales y las enseñanzas se las llevara la materia al sepulcro. En medio del dolor, del comprensible llanto, del abatimiento, para preservar la patria libre que el comandante nos legó, tenemos que repetirnos, con toda la voluntad, coraje y fuerza que Chávez, nos enseñó: Aquí nadie recula..¡Carajo..!

Periodista*


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