Colombia y el factor petro

En la medida en que se desarrollan las negociaciones de Paz de Colombia en la Habana, Cuba y corre el tiempo para las elecciones presidenciales de mayo de 20014, se hace más complejo el cuadro político de esa Nación porque no existe hegemonía política de clara de fuerzas entre los diversos factores que concurren a la encrespada arena política colombiana.
Esta muy comprometida la posición de la fracción liberal conservadora que se agutina alrededor del ex-presidente narco-paramilitar, Alvaro Uribe Velez por su cerrada pposición al diálogo de Paz y a la alianza con otras fuerzas de la derecha tradicional neogranadina que hoy parece encabezar el president Juan Manuel Santos, aislándose cada vez más de los amplios sectores de las capas medias y sectores populareas urbanos que votan a los candidatos de ese sector político pero que hoy, mayoritariamente, estan a favor de una solución política a esa dolorosa y costosa Guerra freticida que los Ospina, LLeras, Valencia, Gomez y Restrepos le impusieron al pueblo colombiano durante mas de 50 años.
Por su parte, el ex- Ministro de Defensa del gobierno Uribe y hoy presidente de la República, Juan Manuel Santos, alrededor del cual se ha reconstruido un neo-Frente Nacional liberal-conservador, rompió con su antiguo aliado y acordó con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, FARC-EP, iniciar negociaciones de Paz con aparente tres objetivos: garantizar su reelección presidencial en mayo de 2014, darle viabilidad al proyecto desarrollista minero-petrolero y la implmentación del Tratado de Libre Comercio y, reconvertir - con el apoyo del gobierno delos Estados Unidos de América - el bien equipado y entrenado ejército colombiano como fuerza de intervención en los escenarios posibles de confrontación fronteriza o de intervención externa (los Andes, Centro América, y el norte del Caribe), dentro de la estrategia de los Estados Unidos de frenar y hacer retroceder, a cualquier precio, incluyendo la guerra, del proceso de cambio soberanista y de Justicia social que hoy hecha raices en América Latina y el Caribe.
Mientras tanto, el Alcalde Mayor de Bogotá y principal circuito electoral de Colombia, el economist y ex-senador Gustavo Petro, ve crecer la valoración positiva de su gestión al frente del gobierno capitalino y acercarsre a su Partido Progresista a personalidades y fuerzas sociales y políticas de las más diversas procedencias, incluso del liberalismo, de sus antiguos compañeros del Polo Democratico Alternativo, el Partido Comunista Colombiano, Marcha Patriótica y de los pequeños grupos militantes de las organizaciones que, a finales del siglo pasado, se desincorporaron de la lucha armada, como los el MOIR, el ERP, el Movimiento Indigenista “Quintin Lame”, etc, que ven en su tranquila y dialogante figura, dotada de una incuestionable honestidad personal y politica y limpia conducta personal, la personalidad democratica que puede unificar la voluntad electoral de los votantes del amplio esprectro de la izquierda social y política colombiana que, hace 12 años, con el M-19 y Alternativa Democrática, consuiguió, con imaginación, valentía y genoridad, contando con el liderazgo de su mentor Antonio Navarro Wolf, derrotar a la vieja dereccha neogranadina.
No le sera fácil al movimiento insurgente de las FARC-EP y el Ejéricot de Liberación Nacional insertarse en ese proceso que, por lo cercano y asociado al tema de las negociaciones de Paz, los limita - pero no les impide – desarrollar maniobras que eviten su aislamiento en este próximo escenario, en primer lugar porque, tales movimientos que, por su naturaleza armada no pueden ser masivo, tienen bases de apoyo político y social y liderazgo en los movimientos sociales urbanos, indigenas y afrodesdcendientes, campesinos y de trabajadores y jovenes, y ejercen efectivo control político en importantes regions de la linea fronteriza con Venezuela, los llamos occidentales, el Pacífico y la Cordillera Caucana, por lo que dificilmente pasarán “agachado” en estas elecciones que le podrian permitir crear las bases para su inserción en el entramado institucuional del Estado, en preparación de su incorporación plena al scenario institucional que se negocia en la Habana.
De la misma manera que la Guerra y la Paz han poralizado durante 50 años el escenario político y social colombiano; en mayo de 2014, la polarización electoral se hará presente, obligando a alianzas políticas que deberán dibujar un nuevo mapa, en el cual la derecha histórica, de no unirse – como es previsible - , le podría dar a Colombia la posibilidad de ser gobernada por una coalición soberanista, democratica, popular y latinoamercanista encabezada por el inefable Gustavo Petrro; posibilidad que explica el empeño persecutorio del Procurador Ordoñez contra el Alcalde de Bogota y sus colaboradores y el amañado proceso de referendo revocatorio promovido, desde la sombra, por ‘Alvarito”, “El Doctorcito,” el “No. 82”; es decir, por el narco-paraco Alvaro Uribe Velez. La sombrar de Gaitan otea desde el Monserrat.
Yoel Pérez Marcano

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