Hagámoslo nosotros mismos

Hoy, leyendo un artículo en Aporrea que entre otras cosas trata el tema del acaparamiento que sufrimos en diciembre pasado, creí necesario puntualizar algunos temas que no son tratados en el artículo, es así que todos supimos de los operativos de distribución de azúcar, harina precocida y pollo, entre otros alimentos indispensables en diciembre, efectuados por el gobierno nacional ese mes para subsanar a una parte de la población la ausencia de esos rubros. También los industriales escondieron el papel higiénico, los lavaplatos y casi toda las marcas de dentríficos, éstos no se pudieron conseguir.

Durante el mes de diciembre el gobierno sin embargo no realizó los operativos en los que desnudara el acaparamiento, eso fue un error indudablemente, porque los operativos de distribución de alimentos no alcanzan a toda la población, los anaqueles de los automercados carecían e esos rubros y eso no debió ocurrir. Pero eso no es culpa de Maduro, eso es culpa de los Consejos Comunales, de las Alcaldía, de los Gobernadores, de los inservibles Consejos Legislativos y de los no menos inservibles Consejos Municipales (cuyos miembros sólo sirven para cobrar), que debieron actuar contundentemente con apoyo de las autoridades, buscando por todos lados los galpones archi conocidos donde esconden la producción, es culpa de los trabajadores de Remavenca, de la Pepsicola y demás industrias que debieron alertar por todos los medios que había acaparamiento, es culpa del Ministro de Alimentación que el primer día que faltó el azúcar, etc., debió reunirse de inmediato con los industriales y decirles o ponen los productos a la venta ya o van presos, no esperar todo un mes para actuar. Es verdad que durante ese mes estábamos en las juramentaciones, estábamos con la enfermedad de Chavez y por supuesto estábamos en Navidad, lo cual extrañamente paraliza al país, lo que no se si ocurre en otra partes, pero de todas formas no se justifica la falta de acción.

Los Alcaldes y los Concejales estaban o debieron haber estado en sus puestos y como son los más cercanos (o deberían ser) a la población tenían que estar enterados y actuar pero es que ellos bien podrían no estar y ni nos daríamos cuenta, y esta reflexión me lleva a tocar otro punto bien ajeno al hasta ahora tratado, ¿Quiénes serán los próximos?, por lo pronto, salvo honrosas excepciones (que no conozco) todos los actuales deben salir de allí con averiguaciones penales y administrativas abiertas y a los próximos tendrán que ser controlados, supervisados y monitoreados, no por las Contralorías Municipales que son inservibles sino por una buena Contraloría General que estuviera todo el tiempo sobre ellos y sus actos, que un alcalde se compro una bicicleta, llamado al botón ¿de donde sacó el dinero para eso?, la población sobre ellos todo el tiempo dándoles durísimo para que trabajen que es lo único que no hacen.

Los actuales Alcaldes fueron elegidos por nosotros en primarias, que desastre, no sirvieron, ¿Cómo haremos ahora?, no se, pero esta vez tenemos que acertar y el único método para ello es controlarlos hasta el cansancio. Recordemos nuestro Comandante está en batalla dándonos el ejemplo, de nosotros depende ahora más que nunca la conducción de este barco, no es menester mandar a otros a que gobiernen, tenemos que hacerlo nosotros.

Rodilla en tierra,

Victoria Elena Otero de Chacín
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