Pensar Trujillo: diagnosis y plan de desarrollo

La diagnosis de Trujillo

En el año 1970, la Corporación de los Andes (CORPOANDES) inició la publicación de los estudios sobre planificación y diseño de algunas políticas, que han servido de base para la formulación de los planes de desarrollo de la región andina. El Programa Agrícola de los Andes, con el Subprograma del Sistema de Riego de los Valles Altos, planificado e impulsado por dicha institución, ha constituido el pilar fundamental a partir del cual se han elaborado otros diagnósticos, planes y programas. El estudio: La Subregión Motatán–Cenizo. Bases para un Programa de Preinversión y Desarrollo (1971), es parte de esta iniciativa. El objetivo, de dicho estudio, era servir de base para la formulación de políticas que condujeran al desarrollo del Estado Trujillo.

A partir de entonces, alcanzar el desarrollo ha sido convertido en una de las aspiraciones más sentida por los trujillanos. Innumerables foros, seminarios, encuentros, se han realizado al respecto. Profusa ha sido la publicación de Artículos, libros, ensayos, monografías, tesis de grado, que se han publicado. No ha habido candidato a la gobernación que su Programa de Gobierno no haya tenido como intención alcanzar el Desarrollo Regional. Sin embargo, éste ha sido cada vez más difícil de alcanzar. Diversas son las razones que explican el fracaso de dicho objetivo. La mayoría de los planes de Desarrollo Regional, si bien es cierto presentaban como base los diagnósticos realizados por CORPOANDES, la Universidad de Los Andes y la propia Gobernación del Estado, durante la gestión de José de Jesús Muchacho, la formulación de los mismos era muy distinta, a lo planteado por dichas instituciones; la mayoría de ellos fueron elaborados con fines electorales, cuya única intención era captar votos; eran planes de escaza originalidad, lo cual terminaba convirtiéndolos en copia al carbón de metas propuestas para otras realidades, tanto nacionales como internacionales, lo que los convertía en un “recetario” de los déficits socioeconómicos de la región, cuya solución terminaba siendo un “menú” de buenas intenciones.

En el presente, si en verdad queremos avanzar en la formulación de un plan de desarrollo para nuestro estado, debemos actuar de manera diferente. El desarrollo, hemos dicho, es un proceso sociohistórico; por lo que, una nueva concepción de él y sobre él, nos debe conducir a colocar al ser social trujillano, como el sujeto fundamental del mismo, como el principal actor y beneficiario del mismo.

Objetivos Generales para el Plan de Desarrollo Regional: Trujillo 2020

1.- Para alcanzar la felicidad de los trujillanos y trujillanas, sugerimos hacer un diagnóstico minucioso sobre las fortalezas, limitaciones, oportunidades y amenazas existentes en el estado. Estudio que nos permitirá conocer cuál es nuestra situación real en lo económico, político, social y cultural. El mismo debe tener como punto de partida las Comunas, como nueva unidad de organización de la sociedad. Información cuyo procesamiento y sistematización, nos dirá cuales son las necesidades y expectativas de la región.

2.- Debe realizarse una reconstrucción de los planes y programas adelantados en el Estado por el gobierno nacional, regional y municipal, durante los últimos 25 años. Esta información nos permitirá ver la continuidad y discontinuidad administrativa, para poder decidir el rescate de programas, planes y obras inconclusas, retomar las experiencias pertinentes, así como la prosecución de los actuales planes y programas. De igual forma actuaríamos con los planes y programas diseñados por la actual administración nacional, estadal y municipal.

3.- A partir de estos insumos, podremos hacernos de una visión lo más completa posible sobre la situación real que vive el Estado Trujillo. Nos permitirá conocer en detalle las fortalezas y debilidades, las oportunidades y amenazas, los logros y expectativas, que tenemos y así poder presentar una propuesta de Desarrollo Regional seria y solida, para los próximos 10 años, esto es: Trujillo 2022.

4.- El Plan de Desarrollo que imaginamos para el Estado Trujillo coloca su acento fundamental en alcanzar la justicia social, la distribución equitativa de la riqueza regional, con la intención de que los trujillanos y las trujillanas podamos alcanzar la felicidad y vivamos como verdaderos seres humanos, es por lo que el desarrollo regional, tiene que ser entendido como un proceso que se inspira en el desarrollo humano integral, con miras a alcanzar el Buen Vivir de los trujillanos y trujillanas.

5.- Proponemos crear el Centro de Estudios Socioeconómicos del Estado Trujillo (CESET), adscrito a la Gobernación del Estado. El CESET, debe ser un organismo de consulta amplia y permanente. Tendrá como objetivo realizar estudios y diagnósticos para el diseño de nuevas propuestas políticas, económicas, sociales y culturales, para el desarrollo regional.


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Nelson Pineda Prada


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