Caso Mérida: el engañado es usted señor Oscar y no el presidente Chávez

Pero el señor Óscar ha tomado a pecho la defensa de su mentor Trejo y lo defiende a muerte, hasta al punto de como hoy Trejo es porrarista, él también se ha convertido en porrarista de lo más porrero que quepa imaginar.
En el pasado, este mecalentoso señor Óscar atacó con mecha, carburo y pólvora a Florencio, pero hoy ha cambiado, y ha cambiado tanto que se ha vuelto genialmente lúcido y supremamente visionario de cuanto rodea al Comandante Chávez como para anunciar que el Presidente está engañado.

Tal vez el Presidente lo necesite a él como asesor, porque es tan clarividente que ha sido a ciegas a Trejo y claro, Trejo es y ha sido mil veces superior a Chávez.

Toma tu termómetro!!!!!!!!!!!!

Las últimas ideas que atormentan al señor Óscar las hace conocer a través de un artículo por Aporrea, que titula Caso Mérida: Tengo que creer que Chávez está engañado; pero advertimos que es patéticamente circense sus preocupaciones, como veremos.

Este señor Óscar acusa al buró del PSUV de la derrota en Mérida tanto del 2007 como la del 2012, sin que lo acusemos en este caso de que esté diciendo mentiras, pero peca de vago y tendencioso, cuando no dice que en ese Buró estaba su queridísimo Trejo, que no sólo fue apabullado en aquella oportunidad, sino que lo siquitrillaron pavorosamente en las elecciones para elegir los diputados a la AN. Uno de los que le metió hondo retroceso a la campaña de Chávez fue ese gran ductor de Javier Trejo, el señor Marcos Díaz Orellana, la madre de todas las nulidades habidas y por haber en Mérida, y a la que el señor Óscar no le tira ni una minúscula perlita.

No se atreve. Él está para otras cosas menos profundas, como se ve.
Ahora el señor Óscar se molesta porque con Alexis se está haciendo lo que no se hizo en la campaña de Chávez que es hacer la propaganda que se debe: y es mentira ciudadano don Óscar que se andee pegando calcomanía y afiches contra el minúsculo Porras, sino que se trata de todo lo contrario. Son los del PCV y los porraristas lo que se han cansado de maldecir a Alexis con grafitis por toda la ciudad.

De modo que no sea mentiroso, don Óscar. Y reconózcalo si tiene vergüenza.
Muestre un solo afiche contra el centaurito o contra el PCV.

No mienta porque pierde toda credibilidad, ciudadano don Óscar por favor.
Y más bien ustedes los del bando de los burguesitos acoplados con los mamelucos de Porras, jamás atacan a Lester, y esa es otra gran verdad. Esa es la más pura y prístina verdad.

No se moleste tampoco don Óscar porque ministros y diputados todas las semanas estén en campaña apoyando a Alexis, y mucho menos se altere diciendo que hay camaradas que son amenazados, vejados, humillados en sus puestos de trabajo tratados de “traidores”, porque el traidor se descubre en lo que hace y en lo que piensa. Nos da la impresión que usted como que forma parte del escuadrón sagrado de Marcos Díaz Orellana. Ahora resulta que usted sufre del prurito que acosa a todos los de la derecha, que les da por atacar el programa La Hojilla; igualito a Porras, igualito a Marcos Díaz, señor Óscar. Eso le queda muy feo, por favor.

No se necesita calificar de traidor al que actúa como lo que es. Eso es elemental señor Óscar. Y así como usted lanza preguntas, don Óscar, nosotros también tenemos derecho a preguntarnos por su papel de luchador aguerrido, desgarrado e implacable durante la campaña presidencial.

Presente ese papel de trabajo que debió ser ejemplar, memorioso, profundo.
PAMPLINAS.

Muchas pamplinas, muchos ripios, muchas tonterías si ya sabemos que es un empedernido seguidor de Trejo.

¿Será que trabajó a favor de Chávez y lo hizo tan secreta y tan estrechamente que nadie lo vio a usted y que nadie lo conoce más que no sea a través de los mampuestos otros fracasados como el señor Trejo, por ejemplo?

Lo que más risa ha dado su ripio llamado artículo es cuando dice “que indignan al colectivo chavista que en la Av. Andrés Bello por ejemplo, tumbaron los afiches del Presidente Chávez, los dejaron en el piso y colgaron los de Alexis Ramírez.” AY, DON Óscar, a usted le hace falta que se tome algunos calmantes, porque eso que dice es de lo más pobre que su seso haya podido sudar. Esgrima argumentos de peso y no coja por vericuetos tan endebles. ¿Qué es lo que usted pretende, que no se coloque pendones de Alexis y que se deje eternamente lo que ya estaban de campaña pasada, para que vengan dulcemente los porraristas, o los lesteristas y coloquen los suyos?
Oiga!

Mire usted, que la cosa ya no es de ideas sino de risas. Ya que vemos que le duele mucho lo de “lealtad por siempre”, y vayan cogiendo algo de lo que se suelta porque lo que se avecina es mucho más severo y contundente todavía.

Ahora don Óscar, usted que sale a partir tan crudos palos por el porrarismo defienda sus palabras del año 2007, cuando que a su centaurito lo abucheaba el pueblo. Cuando usted no le creía ni papa y lo metía a usted en el saco de los que él llamó “serpientes venenosas, inoculando veneno”. Ah, pero entonces usted andaba muy apersogadito con Trejo, y Trejo atacaba al Centauro ese de pacotilla. Y remetaba usted don Óscar: “Incluso, puso en duda la legitimidad de la elección de los voceros en los batallones, porque como era posible que con sólo “30 asistentes” se fueran a “elegir los voceros”. Que porque no se “iban a los barrios a buscar los otros 220 miembros de los batallones”. De paso, el fotógrafo de la Asamblea Legislativa del Estado, otro santandercito colombiano mas jala bolas y traidor comenzó a tomar fotografías a los que estaban pitando, como para amedrentarlos.”

Es feo cambiar así tantito, como lo ha hecho ahora. Y dijo muchas cosas más feas y horribles graves contra el centaurito, casi como si fue el culpable (por no investigar lo suficiente) del asesinato en la persona de Giandomecio Puliti, nada menos.

Esas no son cosas de hace décadas, son muy reciente don Óscar.
¿Porqué retrucó y reviró tan rápido?

Y le metió entonces esta pavorosa estocada que lo puso a sangrar y a ahogarse en su propia miasma: “Asúmalo gobernador Florencio Porras, se sometió al termómetro popular y salió con fiebre y agonizando políticamente.”
Eso se llama retruécano en memo menor, por si acaso. Póngase ahora usted el termómetro y mídase el propio calor interno que le agobia, y decida si está a tono con lo quedice.
Mídaselo



Viviremos y Venceremos



Hacia el Estado Comunal en todo el País.

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Sinforiano Guerrero


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