Mi comandante en jefe Hugo Chávez desde hoy 5 de marzo acompaña a nuestro amado cristo redentor (Parte I)

Llegó por fin la tarde en que según los rituales de ley debían comer el cordero pascual, y el Maestro quiso celebrar esa cena sólo con sus Doce discípulos íntimos. Eran ellos los fundamentos de su escuela de amor fraterno, de vida en común, sin egoísmos, sin intereses, una perfecta hermandad, donde ninguno era mayor ni menor, sino que todos tenían iguales deberes e idénticos derechos (SOCIALISMO BOLIVARIANO).

EL MÁS GRANDE DE TODOS LOS SOCIALISTAS DESDE HACE 2000 ANOS DIJO:

Quiero decir que el más grande ha de hacerse pequeño, porque el Reino de los cielos es de los que se hacen pequeños por amor mío.

De cierto os digo que si el grano de trigo no cae a la tierra y en ella muere, solo se queda. Más cuando ha muerto enterrado en la tierra entonces es que brota, florece, se cubre de espigas que se tornan en blanco pan.

El que más ama su vida, más alegremente la pierde, porque sabe que la recobrará en la luz y la gloria del Padre.

Mi alma está turbada por causa de vuestra angustia y digo: ¡Padre, sálvame de esta hora que me hace ver el dolor de los que son míos!.

Como un padre escribe su testamento al final de sus días, también yo os doy el mío, que es como un mandamiento nuevo: Amaos los unos a los otros en la medida en que yo os he amado a vosotros, para que en eso conozcan todos que sois discípulos míos.

En la casa de mi Padre hay muchas moradas, y yo voy delante de vosotros a preparar para mañana el lugar feliz de vuestro descanso.

Y si me voy a prepararos el lugar feliz de vuestro reposo, vendré a buscaros en la hora debida, tal como el buen hortelano recoge las flores y frutos de su huerto para adornar con ellos su propia morada, cuando están en sazón.

Porque donde yo estaré, estaréis también todos vosotros conmigo. Sabéis que yo voy al Padre y sabéis cual es el camino.

Las obras que realicé a vuestra vista, en nombre del Padre las realicé, y vosotros las haréis en nombre mío, si de verdad estáis unidos a mí.

No se turbe vuestro corazón ni tema, que el que está conmigo por la fe, el amor y las obras, con Dios está y ninguna fuerza podrá derribarle.

Ni os desconsoléis pensando que os dejo huérfanos y solos en este mundo, porque vendré a vosotros cuando vuestro amor me llame.

Los que son del mundo y no me comprenden, ni me aman, no me verán más, pero vosotros que sois míos, me tendréis siempre entre vosotros, porque vivo soy eternamente, como asimismo viviréis vosotros.

Me probaréis vuestro amor guardando mis enseñanzas y mis mandamientos; y en todo aquel que me ama, el Padre y yo haremos nuestra morada y yo me manifestaré a Él.

He aquí mi último mandamiento. AMAOS los unos a los otros tal como yo os he AMADO. En cada uno de vosotros dejo parte de mi propio corazón, y él os dirá lo que es el amor verdadero sin interés y sin egoísmo, capaz de dar la vida por el amado. Así os he amado a vosotros, y así os amaréis vosotros también.

¡Padre mío... AMOR INEFABLE!... ¡A los que me has dado en esta hora guárdalos por tu Santo Nombre para que unidos a mí, formen un solo corazón conmigo, como yo soy una esencia misma contigo!

¡PADRE AMADO que tu verdad les haga LIBRES y FUERTES!... ¡Que tu Poder se manifieste por ellos!... ¡Que tu Sabiduría infinita sea como una antorcha delante de ellos!... que el AMOR Padre mío sea como una llama viva en sus corazones, para que enciendan tu fuego en toda la tierra y no quede ni una sola alma temblando de frío en las tinieblas.

¡VERDAD MIA! que tu inefable Piedad les envuelva como ternura de MADRE, hasta el día no lejano en que yo pueda decirles como Tú me dices a mí. ¡Ven!... ven a mis brazos porque has consumado tu obra y has conquistado mi don.

¡MADRE!... sé fuerte para beber hasta el fondo de la copa que el PADRE nos da a ti y a mí, en esta hora de alianza postrera.

Ya os he dicho: Me voy al Padre, y vendré a vosotros cada vez que vuestro pensamiento me llame. ¡Os doy el abrazo de la despedida, pero os digo hasta siempre!... ¡hasta siempre!.

El pensamiento humano unido a la Divinidad por la oración, prende sus vibraciones como cendales invisibles, aun en las cosas inanimadas.

No juzguéis y no seréis juzgados.

VELAD y ORAD para que vuestra fe no vacile, porque aunque el espíritu vela, la materia es tiniebla y a menudo lo obscurece y lo ciega.



Dr.

¡QUE VIVA LA PATRIA GRANDE!

¡QUE EL CRISTO REDENTOR Y LA SANTISIMA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO BENDIGAN A NUESTRO HERMANO HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS!

UNIVERSIDAD POLITECNICA TERRITORIAL DE MERIDA KLEBER RAMIREZ. MANEJO DE EMERGENCIAS Y ACCION CONTRA DESASTRES

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