Hay que descolonizar el discurso! / Hay que liberar los sentidos!

Cuándo comenzamos a saber, cuándo comenzamos a conocer?

Cuál es la importancia de esta pregunta?, Si pretendemos revolucionar, debemos desaprender para reaprender, para resignificar; si queremos independencia debemos descolonizarnos; si queremos un hombre nuevo, debemos transformar el actual pero para ello primero debemos conocerlo, en fin debemos arriesgarnos a percibir, interpretar, conocer, pensar y hacer las cosas distintas a como hemos estados acostumbrados a hacerlas; es indispensable comenzar desde la raíz, esto nos llenará de angustia, de temor, pues deberemos dejar nuestro cálido, confortable y seguro paradigma, para adentrarnos en el mundo de lo posible pero también de lo incierto, de lo desconocido, deberemos desmitificar, cuestionar y criticarlo todo, nada estará libre de sospecha, comenzando la tarea por nosotros mismos, nada más complejo por cierto pues en gran medida se requerirá del otro que nos servirá de espejo.

Este aprendizaje, este conocer el mundo, es un proceso que en una primera etapa se da en la familia,-esto está, cada vez más, desapareciendo, en la actualidad se colocan a los hijos en sistemas de educación temprana donde ya desde los 3 años, esta responsabilidad de la educación y la formación es cedida a un tercero, luego viene la escuela, el sistema educativo formal y ya con el titulo de 3ero., 4to. y 5to. nivel la sociedad tecnocrática le certifica para saberlo o conocerlo todo, o lo suficiente, nada le puede sorprender. Todas estas premisas son verdades, pero parciales, pues están impregnadas de mucha racionalidad, los estudios de éste último medio siglo, después de la segunda guerra mundial, confirman que este conocer y saber el mundo racionalmente apenas corresponde a un 10% de nuestra capacidad neuronal (es decir 10.000 millones de nuestras 100.000 millones de neuronas), sería ingenuo pensar que el resto de estas neuronas están ociosas, vageando por el sistema nervioso, o peor aun, con cierta soberbia, sometidas y subordinadas todas al control de un centro de operaciones racional, encontrado en el hemisferio izquierdo del cerebro neocortex. Tal vez valdría decir: "Advertencia, advertencia creer en exceso en lo que le enseña el sistema educativo actual puede disociarlo de la realidad".

Aprendemos a conocer, a sentir, a hacer, de muchas maneras, incluso mucho antes de hablar, principalmente haciendo, por medio de los afectos, por imitación, relacionándonos con nuestros padres, con los hermanos, con los amigos, con los vecinos, con nuestro grupo social y económico, perteneciendo a una determinada cultura, religión, ideología, nación, región; es decir aprendemos conviviendo, de la experiencia misma de la vida. Este aprendizaje en gran medida es inconsciente, se grabo en nuestra memoria de largo plazo, y aun cuando no le recordemos estará manifestándose constantemente, le prestemos o no atención, cuando hacemos, sentimos y pensamos, recuerde es mucho lo que hacemos y sentimos sin pensar, andamos mayormente viviendo en automático. Nos atrevemos, especulando claro, a decir, en una metáfora, que tenemos unas condiciones iniciales y condiciones de borde, impuestas ya, desde afuera, en la solución de esta ecuación diferencial de la vida.

Cuando en nuestros análisis colocamos tanto énfasis en los medios de difusión masiva de información e insistimos que un niño, según las estadísticas, pasa más horas sentado en frente a un televisor que en la escuela, vemos sólo parcialmente el fenómeno social, enmarcado dentro de una época o paradigma, "la sociedad de masas, la producción en masa, la modernidad, el capitalismo", quizás vemos la forma pero no el fondo, lo que esta detrás, con ello no pretendo exculpar a los medios, no son bebés de pecho, pero esta lectura corta del problema condiciona la respuesta y las acciones en consecuencia, otra vez dejamos a los caballos detrás de la carreta. Porque lo digo, el problema tiene que ver con el rol que desempeñan los medios masivos de información en este paradigma, que muere, ellos sustituyeron en los grandes centros urbanos a una forma de relacionarnos, de conectarnos socialmente, fueron determinantes en un tipo de ser social, ellos se convirtieron en los elementos estructurantes de la sociedad de masas, así, en conjunción con el sistema educativo- nunca lo olvidemos-, se trasformaron en mediadores de las relaciones sociales, de la comunicación, de la cultura y de la política, ellos le dieron forma a nuestra interpretación de la realidad, hicieron de su verdad nuestra verdad, dándole "el sentido común" -ese esclavista de los espíritus como decía Gramsci- a lo que vemos, olemos, tocamos, oímos, degustamos y percibimos; pero hoy en día, Noviembre del 2012, el paradigma está cambiando, pasamos de una sociedad y una cultura de masas, capitalista, a una sociedad y economía de consumo, Neoliberal, segmentada, individualizada, globalizada, por ello hay una necesidad de nuevas formas de mediar en estas relaciones sociales, esto es lo que Alvin Toffler, en su libro la tercera Ola, llama Infósfera, sólo alertamos del cambio que se está dando pero estamos desviándonos de la intención de la presente reflexión, le dejamos al lector estas angustias. Lo importante acá es que hay que liberar los sentidos de este "sentido común", pues el nos está impidiendo una interpretación de nuestra realidad y de nuestra verdad, expresarnos con un discurso propio, para ir más allá de "darle voz a los sin voz".

A modo de ejemplo quisiera compartir, en este sentido, una reflexión para polemizar:

A menudo decimos, popularmente, palabras más palabras menos: "vienen a cambiarnos oro por espejitos, creen que somos pendejos, ya no somos los indios de cuando la conquista", yo soy de la opinión de que aquí habla a través de nosotros EL COLONIZADOR, ese que se hizo criollo, que no se identifica con los pueblos originarios, que hace vida aquí pero que ya no lo friegan, ese hijo de extranjero, ajeno a la patria, que se niega echar raíces, añorando hacer riqueza tras el mito del DORADO para volver a su patria, ese que aprovechó el boom económico, de finales del siglo XX y principios del XXI, que vivieron España, Italia y Portugal, con el ingreso a la Unión Europea, y afanosamente buscaba sacarse el pasaporte de la Comunidad Europea para facilitar su retorno, hoy en día caricaturizado, pues es difícil apreciar en nuestro rasgos, color de piel, costumbres, cual es la proporción de esa raíz europea en ese todo que conforma lo que es fenotípica y culturalmente ser Venezolano, lo más que consiguen allá es ser "Sudacas" y sufrir algunas decepciones. Ese criollo, que pareciera sinónimo de Venezolano, que aún hoy con 14 años de revolución, es poco o nada lo que sabe de las 41 etnias que hacen vida en Venezuela, verdaderas naciones con su cosmovisión, cosmogonía y cultura, pueblos originarios.

Cómo me atrevo a reinterpretar el hecho?, en función del enfoque del significado de lo que es "mercancía", como bien sabemos por Marx, para que un producto sea tal debe poseer dos atributos en forma simultánea: valor de Uso, y valor de cambio, para que se de el proceso de intercambio, siendo así, desde la mirada de ese venezolano originario, cabría preguntarse ¿Qué valor de uso tenía "el oro"?, sin temor respondemos: sólo ornamental, más nada, a diferencia del valor de uso que tenía para el Español en pleno nacimiento de la modernidad, de los Estados nación, del auge del mercantilismo, donde el oro representaba "la forma de valor general equivalente", es decir la medida con que se transaban todos los cambios comerciales entre todos los países del viejo continente, recordemos que las primeras monedas eran de oro, plata, minerales, que "valían su peso en oro"; en contrario, que representaban para el indio esos espejitos, utencilios, medios para labrar la tierra, etc., valores de usos mayores para él que el oro, desde su lógica, desde su forma de llevar la vida es comprensible esta significación, siendo así cuando se plantea el intercambio, entra en juego el valor de uso que tiene para cada una de las partes el bien que se entrega por el que se recibe, de no haber esta diferencia de valoración entre las partes, es decir el que vende y el que compra, no se da el intercambio, no hay interés. Claro luego, en los sucesivos viajes, ya no se dio el intercambio sino que inmediatamente fue el despojo, a sangre y fuego, masacrando y exterminando, por eso resignificamos el 12 de Octubre como día de la "Resistencia Indígena". Pero aun sigue la expresión aludida de uso coloquial y frecuente, que nos coloca desde la posición del colonizador, lo legitima en nuestro discurso y nos coloca como pendejos en relación a él. Es lo que la psicología transaccional llama Mensaje Brujo, expresados en forma de mandatos y atributos que condicionan, consciente e inconscientemente, nuestro argumento y plan de vida. Recomiendo el Libro, "Mensajes Brujos y la Personalidad del Venezolano, 2005, Félix Piñerúa Monasterio, Editorial La Casa Tomada, 2005. Para cerrar, sin agotar el tema les dejo este relato extraído del libro, donde se ve como a través del mito -un medio, una forma- se fijan mensajes brujos:

"Inferioridad del indio Warao ante el criollo

Al principio Canonatu (nuestro Creador) creó primero al Warao y el día siguiente creó al criollo. Después que lo hubo creado, llamo Canonatu al indio con el lenguaje del guacamayo. «Abugene aribu aisia tribunae». Pero el indio no lo entendió. Lo llamo después con el lenguaje de otros pájaros y tampoco lo entendió. Por fin lo llamó con el lenguaje del loro y éste sí lo entendió bien. Después habló a los criollos el lenguaje guacamayo y lo entendieron; los llamó con el lenguaje del loro y lo entendieron; los llamó por fin en el lenguaje de otras muchas aves y todas lo entendieron. Por eso desde entonces hay muchas lenguas entre los criollos.

En vista de todo esto, se volvió Canonatu hacia el indio y le dijo: Tú vas a quedar muy mal delante del loro, cuya sola lengua entiendes; pues aunque fuiste creado primero, sólo sabes una lengua, en cambio el criollo, que fue creado después, sabe hablar muchas más lenguas que tú. Vamos a ver si ahora quedas en mejor lugar, después de las cosas que te voy a preguntar. Había allí cerca una especie de tienda con muchas cosas a la vista y le dijo Canonatu al Warao: ¿Quieres todo eso que ves ahí? El indio contestó: No; ahí hay cosas que me estorban y yo no puedo atender a todo eso. Entonces ¿qué quieres, una mala casa?. Sí, eso quiero yo, dijo el indio. Ya quedaste en mal lugar otra vez, respondió Conanotu. Vamos a ver ahora. ¿Quieres un barco grande?. No, respondió el Warao; eso no puede entrar en los cañitos. Había allí una goleta y Conanotu mandó al indio que la abordase para ver si le gustaba; pero el indio lloraba de miedo porque era muy grande. Había junto a la goleta un pequeño bongo y al verlo el indio dijo: esto me gusta porque con el puedo entrar por los cañitos.

Pocos días después le presento Canonatu al Warao un caballo y le dijo: Móntate sobre él para ver si caminas; pero el indio tuvo miedo y empezó a dar gritos. Le fue mostrando otros mundos animales y ninguno fue aceptado por el Warao porque eran muy grandes para él. Por fin le presentó un perro y este animal si fue aceptado con agrado por el indio.

Entonces quitó Canonatu todas esas cosas que estaban delante del indio y las puso delante del criollo y le preguntó: ¿Quieres todo lo que está en esta tienda? Sí lo quiero. ¡Quieres una lancha motor? Si la quiero. ¿Quieres un barco de vela? Sí lo quiero. ¿Quieres una goleta grande? Sí la quiero. ¿Quieres tener vacas y caballos? Sí quiero tenerlos. Entonces Canonatu se volvió al indio y le dijo: Tú has quedado muy mal; saliste perdiendo en todo. Tú hermano menor el criollo se quedo con todo lo que tú no quisiste. Entonces dijo Canonatu al criollo: Dale tres puñetazos al indio. El criollo se los dio. Entonces se volvió Canonatu hacia el Warao y le dijo: esto te pasa porque no supiste escoger lo que te ofrecí; desde ahora te darán siempre planazos los criollos y los hijos de los criollos" (pp. 117-119)

Insisto el problema de la comunicación en revolución es complejo, pasa por desaprender, resignificar y ser audaces, nadie tiene el monopolio de la verdad. Seamos humildes, críticos y sabios, si no perderemos la oportunidad...

Independencia y Patria Socialista, a echarle pichón con lo urgente sin descuidar lo importante.

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Alvin Reinaldo Lezama Pereira


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