6 de enero de 2019.- De acuerdo a diferentes fuentes difundidas a través de redes sociales, el magistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, Christian Tyrone Zerpa, arribó a los Estados Unidos junto a su familia, con la disposición de compartir información con las autoridades de EEUU, que presuntamente compromete al gobierno del Presidente Nicolás Maduro.
Zerpa es politólogo, abogado y militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y era miembro de la Sala Electoral del TSJ. Fue diputado por el estado Táchira y es uno de los 32 personeros del gobierno venezolano, sancionados por el gobierno de Canadá a finales de mayo de 2018 por supuestos delitos que han llevado al "desmantelamiento de la democracia".
El magistrado logró su designación a finales de 2015, tras la oposición haber ganado las elecciones legislativas, como parte de una operación por parte del PSUV de impedir que la nueva Asamblea Nacional (AN) sea designada por la mayoría opositora en la AN.
De acuerdo a la periodisrta Carla Angola, quien le entrevistó ayer en Florida, su designación fue decidida por el Presidente Maduro. “A mi me llamó su esposa Cilia Flores, y me dijo que por instrucciones de él tenía que postularme al concurso para magistrados del TSJ,” afirmó. Según Zerpa, las instrucciones de Flores fueron "tú sabes lo que esperamos de ti".
El magistrado señaló que el Poder Ejecutivo tiene control total sobre el TSJ y que cuando ecesitan ciertas sentencias importantes, los magistrados son convocados al palacio de Miraflores para recibir las órdenes directas.
Zerpa dijo no quiso ser parte de la juramentación del nuevo periodo de Nicolás Maduro, la cual está pautada para el próximo viernes 10 de enero en el TSJ. "No podía seguir secundando eso, no quiero que Maduro se juramente", dijo durante la entrevista.
Acoso sexual
Según una nota de prensa del TSJ, el presidente de ese ente, magistrado Maikel Moreno, señaló que el exmagistrado Christian Tyrone Zerpa, era investigado desde el 23 de noviembre del 2018, fecha en la que fue remitido su expediente al Consejo Moral Republicano, como consecuencia de las reiteradas denuncias que funcionarias de su despacho habían formulado contra él, por conductas indecorosas e inmorales en detrimento de un grupo de mujeres que hacían vida laboral en su despacho, muchas de las cuales presentaron sus renuncias o debieron ser reubicadas en otras áreas de la Institución, ante su aberrante conducta, que solo puede obtener el desprecio y rechazo de la sociedad.