Jonás, el pez y la Burocracia

...y cuando se hundió en el agua, se le envolvieron algas marinas
alrededor de la cabeza. Por fin cesó su sensación de ahogo, y se
halló dentro de un gran pez... Al tercer día el pez
vomitó al profeta en tierra seca...

Así transcurre un episodio de la vida de Jonás uno de los profetas del pueblo judío, somos muchos "servidores públicos" los que guardamos relación aún sin saberlo con el personaje, tal vivencia por cierto, la de Jonás, ocurre en un contexto que determina su comportamiento. Para zambullirnos en esta historia es necesario hacer algunas precisiones:

  • Primera: Llámese Jonás a todo aquel sujeto que ostente un cargo de administración pública (en particular los denominados 99).
  • Segunda: el gran pez es toda institución, estructura de gobierno, cargo de naturaleza técnica o burocrática.
  • Tercera: La Burocracia es el sujeto que usufructúa el poder a través del cargo.

Una vez puntualizadas estas caracterizaciones podemos navegar a toda vela, recordemos todo comenzó en un barco.

Un barco en el que hoy vamos todos, que por cierto ha soportado grandes tempestades, gracias a la tripulación (el Pueblo Bolivariano), a su timonel, a su capitán (en este caso la capacidad de maniobrar del Presidente Chávez) y a la voluntad de llegar a salvo a la tierra prometida como hecho colectivo. También muchos han abandonado el barco, han pedido taima en su travesía, esa es otra historia.

Nuestro Jonás es llamado al ejercicio de la función pública, envió su currículo, se entrevistó oportunamente. Asumimos que tenía el perfil político: ser militante como mínimo desde 1992 de las filas del movimiento popular revolucionario, probablemente adecos o copeyanos "convertidos". Como referencia necesaria: las luchas del Pueblo Bolivariano anteriores al año citado, parecieran cosa del antiguo testamento, iniciativas como la conocida ley contra el olvido que también es la lucha de familiares, amigos, víctimas y desaparecidos y torturados de la IV república, nos recuerda que hubo mucho pueblo alza’o que luchó desde mucho antes. La sangre derramada abonó el camino de lo que hoy conocemos como la Revolución Bolivariana o Socialismo del Siglo XXI.

El Sujeto político (Jonás) una vez investido algunas veces en "acto ceremonial protocolar" literalmente tragado por el gran pez (el aparato) inicia un proceso de empoderamiento y apropiación. Su historia de vida fue determinada por condiciones de existencia, su consciencia, honestidad, el compromiso, sentido de lealtad, formación y solidaridad fueron aprendidas progresivamente bajo las ideas de dominación del capital. Del dinero como instrumento del ser. Como diría el célebre Cantinflas: Allí está el detalle.

Hagamos alto por un momento. ¿Acto ceremonial? ¡Espacio protocolar! Vaya, evidentemente rasgos coloniales que aún no hemos tirado por la borda, sin hablar en algunos casos de las bandas o cintas cruzadas en el pecho, el bastón de mando, medallones, imposiciones, condecoraciones e incluso hasta la llave de la ciudad. Que carga simbólica tan colonial, como dato curioso los bastones y bandas eran el reconocimiento que el Rey de España otorgaba a sus gobernadores en los Antiguos Virreinatos y Capitanías; que de alfombras tendidas, que carrozas, ¡abran paso viene el 99!, ósea el hombre del cargo de confianza y a Jonás... se le envuelven algas marinas alrededor de la cabeza... Yo individuo, me lo gané, me formé para esto, para eso estudié 5 años, pasé copiándome, pero lo logré (acto de constricción), me lo merezco, para eso trabaje bastante, para eso competí, además soy el hombre de confianza. Tal es el nivel de alienación existente en un contexto invisibilizado por el cortejo, por el discreto encanto de la burocracia.

...cesó su sensación de ahogo, y se halló dentro de un gran pez... al día siguiente del barranco, disculpen el vulgarismo, quise decir celebraciones, al abrir la puerta del despacho, se hace presente la palabra mágica: llegó el Jefe y no faltará la discreta delicadeza: “Jefecito le sirvo un cafecito”, lo que representa el punto sublime al extasiado ego. La adulación pasa casi desapercibida como un mecanismo de cortejo en sufijo "cito", que nos evoca a la cándida niñez del carricito como elemento de manipulación. El servilismo también es una conducta aprendida desde el colonialismo y si no estás claro, en estado de conciencia plena del papel del revolucionario dentro de las instituciones, insisto: nos la comenzamos a creer… el aire acondicionado, la buena butaca, el carro asignado (si es blindado mejor), los celulares corporativos, la secretaria bien dotada y si no es así, se cambia por el tema de la imagen del despacho y generalmente se convierte en el primer acto de regulación, la primera decisión ejecutiva, el primer acto de gobierno. Mala señal.

El pez se ha constituido en un inmenso aparato burocrático. El poder que se te ha dado es para transformar la realidad, para darle poder al pueblo. Sin embargo, ni siquiera te dejan abrir la puerta, todos corren a atender al 99, eso no se nos puede olvidar: cargo de libre nombramiento y remoción. Todos tratan de ganar la indulgencia del nuevo y temporal Jonás. Esta condición determina que los niveles de incertidumbre son tan altos que lo primero que hacemos es aferrarnos al cargo, a la proa, al mástil, al timón, a las barandas o al capitán del barco. En algunos casos esa competencia individualista por la permanencia establece el juego perverso de las deslealtades, “El Príncipe” como libro de cabecera. Los escoltas, las motos, la avanzada, el equipo situacional evaluando actores aliados u oponentes (otros Jonases)… si me lo permiten. Así la prioridad no es el plan político, ni el plan de la patria, ni el proyecto, ni la consciencia, ni desmontar el poder constituido, ni la lucha contra la idea burguesa, contra la acumulación, mucho menos la búsqueda de la tierra prometida. De allí que la condición de 99 lleva implícita la idea del rebusque, del arreglo, de la comisión, del consenso, del humo blanco, del clima de armonía, de la corrupción. Acumular lo que pueda atesorar. Hay que guardar el botín. Hoy estoy, mañana no sé. Los trabajadores lo saben, todos lo saben y así todos participan en lo que puede ser una breve fiesta (la idea de la acumulación es hecho colectivo). Un asunto de supervivencia de acuerdo al sistema de valores impuesto por la venta de la fuerza del trabajo.

La estructura burocrática que se comió al 99, es tan rígida que se constituyó en nuestro país hace unos 191 años si lo viéramos linealmente, si tomamos como referente histórico 1821, porque a partir de la Ley de Haberes Militares se justificó la apropiación y la acumulación por parte de quienes habían participado en la guerra de independencia. Ese era otro contexto, otro momento histórico y otras determinantes.

Dentro de la estructura nos encontramos entonces, con toda una arquitectónica que descansa fundamentalmente en un presupuesto, en un bendito POA (Plan Operativo Anual) que nadie sabe para qué sirve, porque los proyectos van por un lado, los objetivos por otro, los indicadores por otro, los cuadrillos en excel por otro y el gasto es lo que ocurre. Gasto que por lo general se lo consume la misma burocracia: 4.01 Gastos del personal. ¿Cómo puede ser eficaz Jonás si ha sido tragado por el engendro, si la idea dominante lo controla? La lógica del bendito presupuesto es de gastar hasta dejar las cuentas en cero al cierre del ejercicio económico. Justificar el gasto es la prioridad y si los reales no alcanzan: Crédito Adicional hermanos de travesía; claro, si aguanta todo. ¿Y dónde está la gente, dónde están las necesidades satisfechas, las condiciones reales de existencia transformadas, el vivir viviendo en que puerto se quedó? Hay que demoler el actual estado burgués y toda su estructura gobernante.

De allí que la eficacia política tan cacareada, se podría medir si existe la capacidad de manejar la escasez de recursos y hacer gobernable la nueva hegemonía. Bajo la lógica del presupuesto a saldo cero, crédito adicional y los recursos extraordinarios no puede haber eficacia, la racionalidad de la renta, el rentismo, las cargas impositivas lineales y el chorro de petróleo es el inmenso mar donde mora el pez y su huésped. Fetichismo y apropiación del poder que de acuerdo a lo planteado por E. Dussel en la tesis 5 de política encontramos: ..."el fetichismo comienza por el envilecimiento subjetivo del representante singular,...(Jonás)...que tiene el gusto, el placer, el deseo, la pulsión sádica del ejercicio omnipotente del poder fetichizado sobre los ciudadanos disciplinados y obedientes"...

Al tercer día el pez vomitó al profeta en tierra seca... Ósea el 99, el hombre de confianza en algún momento será vomitado de la estructura según las escrituras, entonces retomará su discurso si así lo deseare o pasará al olvido. Esa pareciese ser la historia de muchos servidores públicos que aún con las mejores intenciones son devorados por el aparato burocrático que aún está vivito, incólume en la revolución, hay que abstraerse y verse a sí mismo casi que a diario y apelar a las reservas éticas, morales y a la conciencia revolucionaria para escapar de la vorágine estructural del capital. La lucha frontal contra el burocratismo, sus materializaciones, sus perversidades es la lucha contra la idea dominante de la apropiación del trabajo ajeno.

El partido, los colectivos sociales el movimiento popular estamos obligados históricamente a profundizar la toma de conciencia política revolucionaria, la capacitación técnica política, el estudio de las fuentes teóricas clásicas del marxismo y proponer nuevas formas incluyentes de participación protagónica del pueblo que colectivamente rompan el espinazo al pez, a la competencia individual, al amiguismo, al proyecto a desarrollar como cuota clientelar, al contrato de servicios como mecanismo de perpetuación del orden estructural establecido.

Dirijamos los esfuerzos al diseño de direcciones colegiadas (colectivas) con la más amplia participación de los trabajadores en la dirección, administración, diseño de políticas de inclusión, control, supervisión y ejecución de la gestión pública como bitácora que nos conduzca a puerto seguro.

Dirección Colectiva en los Cargos Públicos.

 

Todo funcionario puede ser revocado de funciones en plenaria de trabajadores.

 

Cooperativizar el trabajo, más servicio voluntario y menos procedimientos administrativos.

 

Constituyente de los Trabajadores, democracia protagónica, control obrero y gobernabilidad desde las bases.

 

Socialismo o La Nada.

[email protected]

Twitter: @jher1960

Noviembre 2012.


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Jairo Hernández


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