El expresidente de Bolivia‚ Evo Morales anunció que se unirá al partido político Frente para la Victoria (FPV) y se postulará como "candidato único" a la Presidencia para las elecciones del próximo 17 de agosto, después de perder el histórico liderazgo de casi 30 años del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).
"¡Ya tenemos el partido para participar en las elecciones de este año!", dijo Morales, citado por agencia EFE, desde el Trópico de Cochabamba, su bastión político y sindical, de donde no ha salido desde el 24 de octubre de 2024, y en el que se encuentra protegido por sus afines para evitar una orden de captura en su contra por un caso de trata agravada de personas.
"Con el Frente para la Victoria nuevamente vamos a ganar las elecciones nacionales (...) quiero que sepan que no hay ningún condicionamiento, acá es todo para salvar Bolivia", afirmó el exmandatario, un día antes de que el MAS del ala afín al presidente Luis Arce, de quien se encuentra distanciado, realice un congreso para definir los mecanismos para elegir al binomio oficialista a los comicios.
El anuncio de Morales se produce a pesar de que la Justicia boliviana le impide postularse. El Tribunal Constitucional de Bolivia inhabilitó a Morales para presentarse a las elecciones, ya que la Presidencia del país tan solo puede ser ejercida durante un mandato de dos periodos continuos o discontinuos.
Además, la institución despojó a Morales del liderato del MAS, por lo que ahora se desprende que el expresidente desistió de esta reivindicación.
Evo Morales enfrenta graves acusaciones por un caso de trata de personas agravada. La Fiscalía sostiene que en 2015 habría mantenido una relación con una menor de 15 años, con quien tuvo una hija al año siguiente, y que sus padres habrían aceptado el vínculo a cambio de beneficios económicos, lo que encuadra en el delito de trata, según la ley boliviana.
Morales rechaza las acusaciones y las atribuye a una maniobra política de Luis Arce con el objetivo de excluirlo de la competencia por la candidatura de la izquierda en las elecciones de agosto.
Según Vicente Choque, dirigente campesino y responsable de la seguridad del exmandatario, más de 2.000 personas lo custodian en turnos permanentes, organizados en hasta cuatro anillos de seguridad, para resistir un eventual operativo de captura. Aunque el paradero de Morales no es desconocido, el Gobierno se ha abstenido de enviar a la Policía para hacer efectiva la orden de la Fiscalía, sin que haya explicado los motivos.
Evo Morales renunció como presidente el 10 de noviembre de 2019, presionado por las Fuerzas Armadas, en medio de fuertes protestas tras las elecciones del 20 de octubre, en las que aseguraba haber obtenido su cuarto mandato, pese a las denuncias de fraude.
En diciembre de ese año, tras un paso breve por México, llegó a Argentina para solicitar asilo político, el cual le fue concedido por el entonces Gobierno de Alberto Fernández, con quien tenía afinidad política. Pero la Administración de Javier Milei le quitó el estatus de refugiado en 2024.