Refiriéndose al rol de las redes sociales en la campaña presidencial en los EEUU, Noam Chomsky señaló: “Los estudios muestran que la gente va hacia aquello que ya cree, a sitios con los que uno ya está de acuerdo. Las redes sociales son una cámara de eco… Es como si los hechos ya no importaran. Las redes sociales en lugar de conectar, aíslan... La verdad es irrelevante”.
Lo cual resulta lógico en un mundo real y comunicacional dominado por un 1% de la población que posee el 50% de la riqueza material mundial y es responsable de la más que desigual distribución del otro 50%. En un mundo en tensión donde hasta la “infalibilidad” del Papa está siendo desconocida por prelados que no comulgan con sus ideas, especialmente con la relación entre Cristo y los comunistas.
De esa cabuya Venezuela tiene rollo. Es muy probable que por ello, con excepción de la irrepetible genialidad comunicacional del Comandante Chávez, las distintas iniciativas promovidas por el Gobierno para tratar de comunicarse con TODOS los venezolanos no hayan tenido mucho éxito. Como difícilmente lo tienen quienes, a otra escala, tratan de comunicarse fluidamente con familiares, amigos o vecinos que no comparten su posición política.
Venezuela Corazón Indestructible - “parte del trabajo que se viene desarrollando del pueblo en la calle respaldando no solo a la Revolución … sino a sí mismo como un pueblo soberano…” como lo expresara la periodista Hindu Anderi - tampoco se va a salvar de ello. Por lo que quizás se debería aprovechar esta nueva iniciativa, al menos en lo inmediato, para tender redes efectivas internas con quienes apoyan el proyecto bolivariano propuesto por Chávez, pero por razones prácticas o ideológicas se han distanciado del gobierno.
Aún en un contexto tan complejo “Venezuela Corazón Indestructible” bien llevada ofrece una oportunidad para capitalizar los logros y corregir los errores de proyectos anteriores, plenos de buenas intenciones pero sin una base sólida. Ofrece una oportunidad para reconstruir una relación sincera y respetuosa Gobierno – Pueblo, deteriorada por la partida del Comandante, por una cotidianidad llena de dificultades, por la falta de formación política así como por la poca disposición de las autoridades a explicar omisiones, decisiones y acciones difíciles de comprender.
Oportunidad que es obligatorio aprovechar pues sin solidez política, claridad en los mensajes y valentía para expresarlos, no hay proyecto comunicacional, universidad dedicada a las TIC, ni destreza en las redes sociales que sirva efectivamente para dar a conocer y defender el proceso bolivariano, ni para enriquecerlo con el debate interno y con las experiencias de otros pueblos del mundo.