Tal cual como se desenvuelven las cosas en los Estados Unidos por un comienzo aterrador del nuevo gobierno de Trump con mucha voluntad de poder machista y reacio -que se dice y no se cree- sería posible tremenda hazaña de hacerle la petición como acción prioritaria a la Asamblea Nacional: "queremos a Trump en estatua pública. Erguido y sonriente y sin arrugas". Premio que creemos valdrá como oro de El Dorado. Región que los alemanes nunca consiguieron en nuestra cartografía y mire que mucho la buscaron que quedó registrado en la historia de Venezuela como un mito más de los tantos que nos cobijan y nos hacen ser cada día más venezolano. Sin importar un pepino en dónde nos hallemos, ni que nos esposen y nos regresen como delincuentes por el solo hecho de ser inmigrantes de tratar de estirar y compartir un poco el tiempo en otros países, por querer ganarnos la vida a fuerza de trabajo y de ilusiones, a excepción de los vende patria y corruptos que están bien resguardados por gobiernos cómplices.
La verdad es que tanto para la oposición como para la gente del gobierno de Maduro, no cabe tal situación de petición, quizás no, por loca idea -que no lo es- ni de rudos pensamientos de traer al presente y, que se haga realidad a través de los años por un hecho sin precedentes en la historia gringa de soltar documentos y que, el presidente Trump permita investigar los posibles desfalcos llevados a cabo por gente de la oposición venezolana de millones de dólares que pasaron por sus manos o cuentas que, salieron años atrás de la USAID a diestro y siniestro. Y lo más trascendental sería -oh milagro- que la gran mayoría de ellos paguen cárcel por pillos convictos.
Sería bueno que se investigara también algunos personajes dentro y fuera del país: si estuvieron comprometidos o, ayudaron a conseguir divisas de la USAID para valoración propia como el expresidente Iván Duque y el actual secretario de estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, quien no es ningún santo de ninguna iglesia, quienes estuvieron de tú a tú con la oposición venezolana
Por lo general, casi todos los partidos que existen en Venezuela son parasitarios como apéndices de los partidos PC, AD y Copey, de donde salió un lastre bien pesado para la historia de esa nación que ninguno de ellos no ha mostrado trabajar por el bienestar del país, sino por su propia inclusión que, ahora vagan por el mundo a su ultranza y maldición, sacando provecho por el solo hecho de desfalcar al Estado venezolano y además a la USAID que, les dio una chorrera de millones que con ellos Trump podría comprar la isla de Groenlandia y quedarle algo para hacerse de un edificio.
Los políticos como grandes forjadores de jugar con la voluntad de otros, entre ellos Trump que en su primer gobierno quiso salir de Maduro a través de Juan Guaidó que, seguro lo pasó por bolas y algo más, quien vive a su consideración de lo ajeno en los Estados Unidos y quizás siga pensando ser presidente de Venezuela, ahora pende de la cuerda floja que lo está apretando, aunque María Corina también se lo llevó en los cachos con Edmundo Urrutia, otro sujeto del mismo peso que más loco que Trump anda fuera, vendiéndose como presidente en espera, porque el 10 de enero se le perdió.
"Y para muestra un botón" son nuestros personajes que hoy divierten al mundo de toda su sagacidad y capacidad de expoliar a la USAID y al Estado venezolano a su alabanza y fama que, además de traidores se revuelcan de ociosos, ayudados o no, creyendo que los gringos son pendejos para su gozo permanente, pero que hoy día individuos que fueron líderes se tropiezan como vulnerables e indefensos, dueños solo de la retórica que los espera de que nunca es tarde cuando la dicha es buena, por lo que, Juan Guaidó, Antonio Ledezma, Leopoldo López, María Corina, Julio Borges, Carlos Vecchio, Lilian Tintori, David Smolansky, Miguel Pizarro. Y otros que muertos del susto andan por allí jugando a su suerte y deseando que Trump se nuera de un paro cardíaco para dejar de ser famosos como lo serán en lo adelante cuando, se destape el maletín de los millones de dólares que andan quién sabe dónde, pero que Trump anda tras de ellos.
Señores de la oposición consumidores de dólares a llover al valle sin lágrimas de cocodrilos que Trump los quiere vivos y la USAID los recuerda con nostalgia y, dólares no hay más. No y no.