Cuando la burla se pretende humor

A propósito de lo que ocurrió en Viña del Mar con el humorista venezolano George Harris quien termino abandonando el escenario, sin completar su presentación, en medio de abucheos y rechiflas de los asistentes.

Entiendo que dicho humorista, quien como migrante venezolano, está radicado en Miami, desde hace un tiempo, se caracteriza por presenta rutinas de humor focalizadas en la Venezuela de los años 80 y 90, esa época en la que algunos venezolanos "eran felices" y no lo sabían.

Entiendo que este comediante tiene un numeroso público entre los migrantes venezolanos y que de hecho lo que le ocurrió en la Quinta Vergara, se le ha atribuido a "xenofobia" contra un venezolano por parte del público, compuesto por chilenos en su mayoría. Esta ha sido la versión que más fuerza ha tenido en las redes sociales.

También ha circulado la versión de quienes afirman que lo que ocurrió a Harris fue que no logro atrapar al publico y que su show además de aburrido (algunos lo consideraron lento) y que además no fueron pocos los chilenos que aprovecharon la ocasión de pasar factura a Harris, por alusiones ofensivas que hizo en el pasado, tanto a la figura de Salvador Allende como a la del actual Presidente "socialista" Gabriel Boric.

No soy gran conocedor del comediante y de su trabajo, pero como cualquier otro opinador más sobre este asunto polémico, expongo mis opiniones.

Si bien G. Harris siempre ha sido reconocido como "destacado humorista" por la comunidad migrante venezolana (comunidad heterogénea pero en la que políticamente prevalecen ideologías opositoras al gobierno venezolano), no necesariamente el humor que ofrece Harris puede ser grato y ameno a "todo publico" o servir para deleitar a todos. Quedo claro que los "migrantes venezolanos" asistentes al evento en Viña del Mar estaban contentos con lo que presento el humorista, hasta donde pudo, no así la mayor parte de los presentes.

El humor de estos tiempos no suele ser tan "universal", quizás lo que hace reír a unos no necesariamente parece tan chistoso para otros. Hace poco oía a un humorista venezolano de estos tiempos, por invitación de mi hija ( una veinteañera) y confieso que apenas termine de oír el show casi por cortesía, las cosas que le daban risas a mi hija en general yo no las entendía y no fueron pocas las veces que mas que humor interprete lo que hacia el joven como burlas (al punto que uno de los chistes aludía a una niña con síndrome de down, como parte del chiste tan risible para su público). Me imagino que si yo pongo a mi hija a oír chistes de Lovera y de otros humoristas de esa época, es muy probable que ella tampoco entienda las rutinas y se pregunte porque eso le da tanta risa a esta gente, no le vería ninguna gracia. Todo chiste tiene un contexto y un publico al que va dirigido.

La verdad es que en Venezuela hemos tenido destacados humorista desde hace mucho tiempo, como no mencionar al gran Aquiles Nazoa y el legado que nos dejó en esta materia. Por solo mencionar a uno de los grandes del humor venezolano. La verdad es que en estos tiempos en los que las cosas se miden a las "velocidades de la internet", no sabemos cuánto éxito habría sido capaz de cosechar hoy alguien como Aquiles que gozaba desplazándose a velocidades de una bicicleta por la ciudad. Lo mas seguro es que a Aquiles le interesa muy poco presentar rutinas repetitivas para ganarse dólares despotricando de las mujeres, de los pobres y de personas por sus posiciones políticas y diría que mejor se dedicaba a otra cosa. Los que se quieran reír de verdad y con razones que vean lo que hacen los políticos de los tiempos de hoy y que allí hay materia más que suficiente para desternillarse de la risa. El humor de Aquiles tenía contenido ideológico pero fue un humor sublime y sin dejar de ser crítico, poco se empantanaba con la siempre empantanada política.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 947 veces.



Carlos Luna Arvelo


Visite el perfil de Carlos Luna Arvelo para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: