"No fue hasta el Premio Nobel
cuando realmente me tuvieron en cuenta.
No podían entender mis libros,
pero pudieron entender los 30 000 dólares"
William Faulkner
"En Hollywood te pagan mil dólares por un beso
y cincuenta centavos por tu alma".
Marilyn Monroe
Una señora, quien vivía aplaudiendo la dolarización, como si estaba jugueteando con su preciosa mascota, el cual la acompaña a todas partes, igual que si cargara un fajo de billetes. Ahora, se encuentra sufriendo cuando siente la soga en el cuello, porque está apretando tanto, que no da respiro ni para pensar de la gravedad del momento. Así, como esta dama, han aparecido muchos pitiyanquis presumiendo, igual a los dueños de fabulosas fortunas en dólares, y si no los conocen meten la coba, porque soñar y aparentar es muy fácil, mientras la realidad no los termine de aplastar, ya que, sufre más el engañado, cuando se pone a esperar, como si fuera agua en tiempo de invierno.
Por la otra parte, en los Estados Unidos, aparecen poderosos magnates –Elon Musk, entre ellos– ingresando a la lista de los más acaudalados, donde parece una competencia por estar en los primeros lugares; ocupando espacio de la noche a la mañana, como dueños de increíbles y fabulosas montañas de dólares, tan es asi que parecen tener la fábrica de hacer billetes todos los días, para luego formar parte del gobierno y desde allí tratar de someter a pueblos enteros, provocando convulsiones económicas imponiendo la moneda por encima de cualquier circunstancia, para tratar de mantenerse en medio de un mundo, que despierta frente a la avaricia y los atropellos de cualquier gobierno representante del imperialismo.
El arma afilada y reluciente extremadamente criminal a la vista de todo el mundo, desde el mismo momento, que el imperialismo empezó a desarrollarse hegemónicamente ha sido el dólar y por eso es el signo monetario más difundido y conocido en el mundo, para crear lo que estamos viviendo los venezolanos en estos momentos. Por un lado, el BCV, fija una determinada cantidad de bolívares por dólar, para tratar de frenar la especulación y la inflación y por el otro lado, están maquinando los antipatria y traidores, las propias marionetas del poder económico del imperialismo, elevando de manera escandalosa las otras dos opciones criminales, el llamado paralelo el cual está metiendo miedo y por el otro lado está –el promedio– cuchillo, para suavizar la estafa totalmente dolarizada.
Todos estos países latinoamericanos se encuentran bajo una situación, planificada e impuesta bajo la dirección de cualquier gobierno, que se instala en la Casa Blanca. De allí nació la idea del comandante Chávez, de crear una moneda para aglutinar y defenderse de lo que estaba a la vista de todo el mundo, como es la dolarización, el cual no ha sido oficializada por la firmeza del presidente Nicolás Maduro y en parte de un pueblo aguerrido, el cual ha entendido que defender la soberanía del país, es parte de la dignidad de todo el que se llame venezolano.
La lucha es esa y no hay otra, así aparezcan los que se creen más revolucionarios, que el mismo comandante Chávez, por conveniencia, pero al final terminan en ese giro de 180º grados, dándole la mano al enemigo. Muchos de ellos repiten, más que un fanático de los vallenatos, la expresión ¡hay que volver a Chávez! Cuando la mayoría de los que iniciaron el proyecto de la revolución bolivariana, están demostrando el temple necesario para enfrentar el monstruo, que busca cualquier rendija para meterse y desde ahí descomponer, agitar, echar para atrás cualquier conquista a favor del pueblo y para eso apelan a ese recurso, el cual está en todas y no es para repartir bendiciones.
La firmeza de pueblo y gobierno, ha desbaratado todos los intentos de una oposición, que recurrió a una payasada imperdonable de traer a un asesino: Edmundo González, para hacerle la segunda a la cotorra enjaulada, María Corina Machado, pero se devolvió tan devaluado, como llegó, a pesar que apenas piso en España, salió el presidente Pedro Sánchez, dándole el nombramiento de héroe. Ahora, arremeten y presionan con el dólar y los bullosos no dicen nada, porque nadie les cree, ni siquiera, cuando dicen la verdad, porque han formado parte de la macolla de estafadores y ladrones, que se atrevieron a desfalcar un organismo del gobierno estadounidense, con el cuento de la tal ayuda humanitaria, que no se vio por ninguna parte y de paso se hacen los locos, antes los atropellos de Trump, con los migrantes venezolanos. La consigna es enfrentar el dólar paralelo, como bien los expresó el presidente Nicolás Maduro.