El pasado 17 de febrero se cumplieron 59 años de la firma del Acuerdo de Ginebra, tratado internacional donde representantes diplomáticos de Venezuela y del Reino Unido detallaron las medidas a seguir en procura de resolver el tema limítrofe de Guayana Esequiba, luego que Venezuela defendiera ante la Organización de Naciones Unidas que el Laudo Arbitral de París (1899) era nulo e írrito.
Sobre la disputa territorial urge tomar en cuenta las posiciones que actualmente siguen sosteniendo las partes involucradas. Entiéndase las correspondientes a la geopolítica de las últimas décadas, estudiadas como escenarios no muy dispersos en comparación a 1966 y, por ende, Venezuela no haciendo el papel de entreguista, se maneja con características de reclamos más contundentes a las de entonces.
Es el sentido donde realmente merece la atención este trabajo de investigación por cuanto se evidencia el inmediato cambio de datos en los más comunes buscadores de información o dominios como son los casos de Google y su archirrival Bing, con en el tema reciente del Golfo de México, rebautizado de un plumazo como Golfo de América porque a un primer mandatario le da por hacer las cosas a su manera sin importar cómo ni cuándo. Es obvio existen razones bien fundamentadas tras estos cambios de nombre obedecidos de manera itso facta por estas empresas cuyas sedes están establecidas en el mismo país del imponderable mandatario. Esa acción sin consulta popular señala el tipo de democracia factible para la región en el futuro inmediato.
Para estos buscadores de la web que se actualizaron sin que existiera aunque sea una sesión a nivel de congresistas o debates políticos dentro o fuera de EEUU, han provocado la indignación en muchos lugares de la Patria Grande y desde luego en la médula del pueblo azteca. No obstante, en el caso de Venezuela estas mismas páginas digitales, con un promedio de búsquedas diarias de 1.000 millones, según sus propios ejecutivos, no muestra la actual realidad geográfica del país caribeño.
Al ponernos en contexto de lo que viene sucediendo con Venezuela y el reclamo del El Esequibo, tras el Acuerdo de Ginebra, conseguimos que en dichas páginas digitales señalan que tal documento no es suficiente porque carece de elementos concretos que permitan materializar la total recuperación de ese territorio por “contradicciones más de fondo que de forma”.
En tal sentido de fondo porque:
1.- Se acordó llegar a una solución satisfactoria para acuerdo práctico que en la práctica resulta inviable.
2.- Venezuela permitió que Reino Unido le transfiriera la disputa territorial a su colonia.
3.- Resultó la colonia se hizo independiente sin antes solucionar el problema fronterizo.
4.- Dio paso a la colonia se le confiriera carácter de Estado que no poseía.
5.- Se negociaría desde entonces con la heredera de un despojo que propiciaron sus colonizadores.
6.- Se intercambió la correlación de fuerzas: ya no se percibiría a Venezuela como la nación débil usurpada por la potencia colonial del Reino Unido sino que ahora la pobre y recién independiente Guyana aparentaría ser la nación débil ante el país rico y petrolero como Venezuela que quería quitarle parte de su territorio.
De allí el gobierno de la República Cooperativa de Guyana se sienta con superioridad tras quedar como administrador de la zona en reclamación y esté apelando al Laudo Arbitral de París (1899) por razones de conveniencias actuales derivadas de la exploración de yacimientos de petróleo en aguas submarinas no delimitadas sin que se llegue a respetar, por parte de sus representantes gubernamentales con sede en Georgetown, el status quo suscripto en el Acuerdo de Ginebra.
El juego de Exxon Mobil
En 2018, en tiempos de gobierno de Trump I, exploraciones por parte de la empresa petrolera estadounidense (¿coincidencia?) en aguas no delimitadas produjeron tensión en el gobierno venezolano por lo que fue necesaria la intromisión fuera atajada.
Desde ese entonces lo que fue considerado como provocación dejó entreverse se trataba de concesiones otorgadas por el gobierno guyanés a la transnacional petrolera.
En una mayor búsqueda por las mismas páginas digitales, conseguimos en fuentes informativas, allí se planeó perforar dos pozos al oeste de las zonas de Liza y Payara a un coste de entre 60 y 70 millones de los verdes por cada uno.
Para 2024 Exxon Mobil estaba produciendo cerca de estas áreas más de 600.000 barriles diarios de petróleo como parte de los acuerdos con Guyana pero, eso no es un secreto, busca aumentar su capacidad de producción y para eso dicen “no se detendrán”.
El estado 24 de Venezuela: Guayana Esequiba
Tras el referéndum consultivo llevado a cabo el 3 de diciembre de 2023 en todo el país, donde el pueblo venezolano dijo 5 veces Sí, la Asamblea Nacional en marzo de 2024 aprobó la creación de un nuevo estado con tal defender la soberanía del país teniendo control del Esequibo y permitir la explotación minera y petrolera de ese territorio.
De acuerdo a informaciones del Consejo Nacional Electoral fueron a votar más de 10 millones de personas, lo que significó una gran movilización tras la intensa campaña de concienciación sobre los 160.000 Km2 ubicados al este del país fronterizo a la República Cooperativa de Guyana. Muy bien podemos recordar cómo se pusieron de cabeza en Georgetown con el despliegue electoral que hizo reavivar en el país el espíritu de la venezolanidad tan enérgico como sucedió en la década de los noventa e inicios del siglo XXI.
Mientras, sectores de oposición extremista e iracunda lanzaron una furiosa campaña alegando el referéndum servía para distraer la atención de las masas frente a los problemas económicos, personas con cierto nivel educativo se expresaban de manera tajantes, rayando en el antipatriotismo y la traición a la patria diciendo “el referéndum es un instrumento panfletario del gobierno de Nicolás Maduro para apuntalar la campaña presidencial de 2024”. Otro: “…ese referéndum consultivo es una farsa, allí no hay nada qué hacer, Venezuela perdió El Esequibo hace 100 años”. Por supuesto hay más, de esas donde se prefiere el presidente guyanés señala tener razón en el verbo con tal ver a Maduro disminuido dentro de la pelea electoral, pero ésa de que el El Esequibo se perdió hace años es la que indolentemente se repite oír en las paradas de transporte, colas en bancos o gasolineras y en todo contubernio callejero.
Cómo negar el estado 24 de Venezuela es un hecho, su capital Tumeremo es sede administrativa del nuevo espacio al servicio de la defensa histórica y legal de la Guayana Esequiba. De por sí se forman embajadores de paz con el propósito a través del Movimiento Nacional de Abogadas y Abogados puedan manejar herramientas para la defensa de la Guayana Esequiba. Para el jefe de gobierno de la zona, almirante Neil Villamizar su rol principal es apuntalar el sentido de la nacionalidad siempre presente. De allí promueva y profundice la lealtad y el amor a la patria con jornadas de cedulación, emisión de partida de nacimiento. Con ello poco a poco va haciendo sentir el poder nacional en esa zona de influencia o en la línea de facto.
Ahora bien, ese mismo sector, que se mostró en un nivel con menor intensidad en comparación al 28 y 29 de julio de 2024 con las elecciones presidenciales en Venezuela, todo antigobierno, antipesuvista, antichavista, antimadurista y muy antipatriota no lo escuchamos ni vemos con esa fuerza defensora de los derechos humanos, la democracia, la libertad ante las decisiones que viene realizando el imperialismo norteamericano en una fase de reacomodo hacia sus intereses globales tras la llegada de Trump, versión II.
Además de actuar como ya lo habría previsto antes de asumir el 20-E al retar presidentes con cambiar nombres de lugares históricos (México), comprar territorios (Groenlandia y Canadá), amenazar con imponer más sanciones o aranceles si no atienden sus demandas (Canadá, México, Panamá), tomar zonas para hacerlas suyas y administrarlas (Franja de Gaza), chantajear y tomar control de las riquezas de gobiernos títeres (Ucrania, Siria, Argentina, Panamá) más las deportaciones de hombres, mujeres y niños que, sin duda, han de crear un gran vacío en la economía productora de ese país.
Es meritorio y eso hay que reconocerlo, la República Bolivariana de Venezuela mantiene en pie de lucha la soberanía integral de la nación pese a la guerra asimétrica con que infructuosamente la han intentado despojarla de su pasado glorioso, ahora, tratándose de una potencia energética, con las reservas de petróleo más grandes del mundo, es sumamente importante la conciencia colectiva se mantenga uniforme y con alto criterio nacionalista frente a las mordidas del imperialismo, en especial hacia El Esequibo Guayanés. Un ejemplo para la América hispana y el mundo multipolar.
Ahora Entérate
impidencandidaturas@enzonaspopulares.com.- Nos señalan, desde la comunidad de Tarapío 1 y 2, Naguanagua, nuevas quejas en cuanto a la imposición de candidatos por parte de las estructuras políticas desde las gobernaciones y las alcaldías sin que se respete las decisiones venidas desde las bases populares. Los enchufados en altos cargos buscan mantener sus domicilios políticos a costa de los guerreros militantes sin dejar que florezca el jardín revolucionario en cada contienda electoral. ***Hasta la próxima***